EL CAMINO A PARTIR DE RÍO

Se ha logrado progreso,
pero los principales problemas aún persisten
Ningún otro evento global ha generado expectativas tan altas. Ciertamente, ningún grupo de administraciones gubernamentales ha hecho nunca un compromiso parecido para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanías. Pero hasta la fecha, parece que las mejoras han sido relativamente pequeñas desde 1992. Algunos cambios sobresalientes se han logrado sobre todo a nivel local, donde la mayor parte del verdadero trabajo deberá realizarse. Pero muy pocos países, empresas, instituciones, comunidades y ciudadanos/as han hecho las escogencias y los cambios que se necesitan para avanzar hacia las metas mutuamente reforzantes del desarrollo sostenible: salud ambiental, prosperidad económica, equidad social y bienestar general. Hoy, las fuerzas demográficas, sociales y económicas que mueven hacia el desarrollo insostenible están dominando todavía.

A pesar de que el abordaje convencional para el desarrollo ha sido muy exitoso en cuanto a ampliar la actividad económica, no es una panacea para las comunidades del mundo ni para el planeta. Debe aún beneficiar a muchos, y en algunos casos, a la mayoría de los países. Y aunque el desarrollo económico se mantiene a la cabeza de la lista en la mayoría de las agendas políticas de las naciones, ha fracasado en reducir las diferencias de ingresos o en satisfacer las necesidades básicas de los mil millones de personas más pobres del mundo.

Sin embargo, muchas "semillas" que se plantaron en Río ya han fructificado. Por ejemplo, en el año que siguió a la Cumbre de la Tierra, 70 gobiernos establecieron instituciones nacionales responsables de integrar conceptos de desarrollo sostenible en leyes y políticas domésticas. Dos años después, otros 33 gobiernos habían tomado la misma medida. Programas locales de la Agenda 21 se han establecido en unas 1.500 ciudades y pueblos de alrededor del mundo.

En muchas formas diferentes, una cantidad numerosa de naciones y comunidades parece que hacen algún progreso en la toma de consciencia de las metas de la Cumbre de la Tierra. Pero también es cierto que gran parte del mundo se mueve en otra dirección,
como se refleja en estas estadísticas
del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD):

- Más de 100 naciones están peor hoy de lo que estaban hace 15 años. Cerca de 1.300 millones de personas tienen ingresos diarios de menos de US$1, y 60% de la humanidad vive con menos de US$2 por día.

- La brecha entre el más rico y el más pobre 20% de la gente del mundo se ha duplicado en los últimos 30 años, de una proporción de 30 veces a 60 veces.

- Alrededor de 1.500 millones de personas viven con una contaminación del aire peligrosa, mil millones viven sin agua limpia y dos mil millones sin medidas sanitarias.

- 80 % de la inversión foránea directa en los países en desarrollo va solamente a una docena de países, todos los cuales están clasificados como de "ingreso mediano" con la excepción de China. Solo cinco por ciento va a África y un uno por ciento a los 48 países menos desarrollados.

- El peso de la deuda externa en el mundo en desarrollo sigue subiendo, ahora alcanza US$2.1 billones. Los pagos de la deuda en el África del Sub-Sahara son más altos que sus gastos en salud y educación.

- Menos de una cuarta parte de la población del mundo consume tres cuartas partes de la materia prima del mundo y produce el 75% de toda la basura sólida. Una persona nacida en los Estados Unidos tendrá 30 veces más impacto en el ambiente de la Tierra, durante su vida, que una persona que nazca en la India.

La demanda humana por recursos naturales ha crecido a pasos agigantados desde la mitad de este siglo, cuando había la mitad de los habitantes de hoy, y la economía del mundo era la quinta parte de su tamaño actual. Desde entonces, el uso del agua, la demanda de carbón y granos y el consumo de carne vacuna se ha triplicado, mientras que el consumo de combustible de petróleo y las emisiones resultantes de carbono se han casi cuadruplicado.

Algunas de las consecuencias dañinas para el ambiente de éstas y otras tendencias puede apreciarse en las siguientes estadísticas del Banco Mundial y el Instituto Worldwatch:

- La producción de alimentos se ha duplicado a nivel mundial en los últimos 25 años, pero a costa de la pérdida en diversidad de productos, habitats naturales y un aumento en la contaminación química. Cada uno de los principales países productores de alimentos está enfrentando también una importante erosión de sus suelos fértiles.

- Trece de las quince principales zonas pesqueras oceánicas están deterioradas.

- El nivel superior del agua subterránea ha empezado a descender en gran parte de los Estados Unidos, India, China, África del Norte, el Sur de Europa y en el Oriente Medio.

- Las emisiones de C02, el principal contribuyente al calentamiento global, han aumentado entre el 10 y el 40% en muchos países en desarrollo desde 1990.

- Unas 6.1 millones de hectáreas de bosque decidual y 4.6 millones de hectáreas de bosque tropical desaparecen cada año.

- Se calcula que unas 150 a 200 especies de seres vivos se extinguen cada 24 horas. Sin la toma de acciones urgentes una cuarta parte de la biodiversidad mundial podría perderse en los próximos 30 años.


Es claro que estas tendencias no deben continuar. Revertirlas requiere un compromiso revitalizado con la Agenda 21 y la visión de la Cumbre de la Tierra, un reto formidable, sí, pero que podría alcanzarse.