Como resultado de todo este movimiento nacerá la Carta de la Tierra, impulsada por ONG’s y organizaciones a todos los niveles, que pretende ser una especie de 'constitución universal' que refleje valores éticos, morales y espirituales para guiarnos hacia un futuro mejor respetando la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y una cultura de paz, en un momento fundamental de la historia del Planeta, y que será presentada el año próximo en la continuación de la reunión de 1992, la llamada Cumbre Río + 10 que se celebrará en Sudáfrica y que, según aprobó la 55ª Asamblea General en Diciembre de 2000, supondrá una revisión a 10 años vista de los progresos logrados en la implantación de los resultados de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medioambiente y el Desarrollo.
El presidente del Consejo de la Tierra, organización no-gubernamental fundada en Septiembre de 1992 para fomentar el cumplimiento de los acuerdos firmados en la Conferencia de Río, Maurice Strong, define la Carta como:
'Una declaración de principios fundamentales para construir una sociedad global y justa, inspirando en todos los pueblos un sentido de interdependencia global y responsabilidad compartida por el bienestar de la humanidad'.
El desarrollo sostenible no es un plan de actuación detallado que se deba seguir empecinadamente. Las soluciones que se planteen serán diferentes en función de los lugares y los tiempos a los que vayan dirigidos y dependerán de una evaluación minuciosa de las fortalezas y debilidades de cada grupo, comunidad, país, empresa, organización,... para determinar la prioridad de las acciones a llevar a cabo.
El PNUD ha creado y apoyado el Programa Red de Desarrollo Sostenible cuyos resultados han comenzado a notarse en algunas regiones del planeta. Por ejemplo, en Nicaragua se ha conseguido educar a cabilderos y oficiales del gobierno para que realicen y lleven a la práctica políticas medioambientales; en África, se ha creado el Forum de Internet, un consorcio de socios relacionado al desarrollo que pretende hacer llegar la Red a todo el continente.
En muchos países tanto desarrollados como subdesarrollados, apoyando estas iniciativas, han surgido movimientos que están en contra de lo que denominan 'globalización neoliberal'. Grupos radicales de estos movimientos se han hecho notar en la Cumbre de la Organización Mundial de Comercio de 1999 en Seattle y en la 55ª Cumbre FMI-Banco Mundial en septiembre pasado en Praga. En ambas se produjeron numerosas manifestaciones de rechazo e, incluso, graves incidentes entre las manifestantes y las fuerzas del orden.
En el otro lado, podríamos situar toda una serie de datos sobre la globalización, no solo Económica, sino también Política y Cultural, y el desarrollo económico, principalmente del Primer Mundo que ponen de manifiesto la preponderancia de éste y las grandes diferencias Norte - Sur y que deberán reducirse durante el próximo siglo.